¡Bienvenidos!
Esta es la primera entrada de este nuevo
blog, hace siete años tuve otro, el cual fue un rotundo fracaso. Hoy intenté
rastrearlo, pero ha sido eliminado. Este es un nuevo comienzo.
¡Así que aquí vamos! ¡Directo a la
aventura!
No sé todavía cual sea el destino de este
blog. Podría difundir algunos de mis escritos (novelas y poemas) pero un amigo
especialista en derechos de autor me ha recomendado evitarlo, puesto que el contenido
en Internet es público... y por tanto, al no estar registrados algunos textos,
no tengo control sobre los mismos. El tiempo dirá si resulta o no viable
difundir algunos otros trabajos que no tengan como destino ver la luz editorial
alguna ocasión. Tranquilos, tampoco les daré "basura" literaria...
pero podríamos llamarlos "bocetos inacabados". O Inspiración.
En fin. Vamos a ello.
En este momento, frente a la computadora,
tengo puestos los audífonos escuchando una playlist de Marwan en
Spotify. Debo reconocer que al mencionado escritor y cantante tiene bastante
poco tiempo de haberlo escuchado. Mi primer contacto con él fue hace casi un
año... o tal vez un poco más de tiempo, no recuerdo la fecha, pero sí la
circunstancia.
En aquél entonces tenía el que hasta ahora
ha sido mi noviazgo más largo. Estábamos peleados por alguna circunstancia y al
borde de la ruptura.
Mitad pensando en cómo solucionar las
cosas, mitad perdiendo el tiempo en redes sociales, una de mis primas publicó
un poema llamado: "La historia de los amores imparables." Poema
increíble, aun para alguien que no gusta de la poesía contemporánea. Lo escuché
tres veces... y se lo envíe a mi pareja. Debo agradecerle a Marwan, porque en
aquella ocasión y una segunda vez, meses posteriores, salvó mi relación. La
tercera vez poco pudo hacer... pero no puedo responsabilizarlo. Ya había hecho
demasiado por nosotros.
A principios de este año mi pareja se
convirtió en mi ex.
Aquella noche recordé aquel poema... lo
escuche varias veces. Con el paso de las horas del insomnio descubrí muchos más
y algunas canciones. Desde entonces, se ha convertido en mi artista predilecto
en este duelo que vivo día con día.
A veces cantamos a dúo en los recorridos
largos, cuando debo viajar de una ciudad a otra por la carretera por motivos de
trabajo. Mi hermano pone los ojos en blanco cuando me toca elegir la música
cuando él va manejando, porque únicamente escuchamos esas canciones... y se dobla
de la risa cuando escucha mi pésima voz haciendo los coros. Pero yo creo que la
música y la escritura son las mejores formas de drenar lo que uno lleva dentro:
alegría, dolor, esperanza, pena, amor, desinterés... da igual el sentimiento,
cuando se canta o se escribe (Aún a pesar de no contar con una voz privilegiada
o con la técnica adecuada para plasmar las ideas en el papel) se libera parte
del alma y ayuda a estabilizar las emociones.
Justo ahora suena "La
conocí el próximo verano"... Se las recomiendo.
Después de aquella noche, pasadas algunas
semanas, entré a una librería y busque con pocas esperanzas un libro del autor.
¡Grande fue mi sorpresa al encontrarlo! El libro, además del poema mencionado,
cuenta con un largo catalogo como "Y no lo encuentro" o "No
me sirve", los cuales he disfrutado en voz de María
Escámez.
Pero sin duda, el poema que más me gusta
es uno titulado "El increíble viaje del amor de cada uno"
No les daré adelantos... no pienso
robarles la magia de leerlo por vez primera. Pero vale mucho la pena.
Resulta curioso. No sé qué manía sea. Pero
cada vez que alguna de mis relaciones termina, por alguna razón inexplicable
termino refugiándome en cantantes españoles. La última vez que pasé por esta
circunstancia me convertí en un fan indómito de Zahara, de la
cual solo había escuchado la canción "Con las ganas",
como parte del soundtrack de la película "Tengo ganas de ti".
Aunque no con la misma regularidad, la sigo escuchando alguna tarde que resulta
necesario. Esperando ser el "Chico fabuloso" alguna
vez.
Lo reconozco: Soy un cursi profesional...
Bueno, así son las cosas.
Para rematar este breviario de poetas y
cantantes españoles, hasta hace algunas semanas descubrí una película que me
fascinó. "Nuestros amantes." con la actuación
de Michelle Jenner. Si no la has visto, no lo dudes, pasarás
un buen rato. A pesar de ello, seguramente en Facebook te ha aparecido como recomendación el vídeo de
una chica que aborda a un tipo en una librería-bar, y le propone un juego, sin
saber sus nombres, sin darse sus números y con la consigna de que está
prohibido enamorarse. De esas cosas que solo ocurren en el séptimo arte. Pero
de la película me quedo con una frase muy importante: "Te dejó
por la misma razón por la que dejamos y nos dejan. Cree merecer algo mejor que
tú..."
"¡Pedazo de cabrón!" - exclama el personaje de Michelle
en dicha escena.
Finalizando esta entrada les comparto que
la semana pasada, el día jueves, tuve que viajar de Puebla a Tecali, no
es un recorrido muy largo, tal vez media hora. Justo por esa zona, en la salida
a Tecali, compré un terreno. (Ese no es el punto.)
Después de aquel recorrido, más tarde
tenía una comida, entonces iba muy de traje y de corbata. Pensé: "¿Por
qué no pasar al terreno?" Y así lo hice.
Resultado: La noche anterior había caído una
tormenta, el terreno es baldío todavía, entonces el auto se quedó estancado a
medio camino. Mis zapatos y el traje quedaron hechos una pena...
Afortunadamente unos pastores estaban muy cerca del lugar, me apoyaron y me
ayudaron a salir del fango (literalmente).
No sé sus nombres, pero quedé muy
agradecido con ellos. Aún queda gente dispuesta a ayudar al prójimo.
De camino a casa, para cambiarme la ropa y
el calzado moría de risa, pensando en lo descuidado que había sido, todo por
estar a media canción, en pleno concierto particular, sin tener que afectar
tímpanos ajenos.
Siempre hay que ver el lado bueno de las
cosas.
¡Buena vibra!
(Terminamos esta entrada, mientras suena: "Mi
paracaídas")
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